La diversión no se lleva. 26.07.2016

El sintagma ‘semana decisiva’ sigue instalado en la prensa nacional, como si a fuerza de repetirse fuese a producirse una conjura entre la clase política que diese salida a la situación actual de bloqueo, otra palabra de moda muy útil a la hora de facilitar el reparto de culpas.

De ello se percata muy bien El País, cuyo editorial ‘Exasperante bloqueo’ recoge el vocablo en el título, añadiendo el adjetivo ‘exasperante’ para dejar claro que la cosa no va con ellos. En él insta a las “cúpulas políticas”, en abstracto para no desaprovechar la oportunidad de diluir la responsabilidad del PSOE, a evitar una tercera convocatoria electoral que, entre otras cosas, daría al traste con la ficticia semana decisiva que todos sacan a relucir para precipitar los acontecimientos.

Aunque el editorial de referencia recuerda de nuevo la frustración que acarrearía la intentona socialista de formar un gobierno con Podemos y los nacionalistas -quién sabe si movido por el cambio de estado de Whatsapp de Pedro Sánchez-, también emplaza a Mariano Rajoy a marcharse con la delicada fórmula “tiene que despejar la incógnita de si él representa la solución o el problema de la gobernabilidad”. Me pregunto qué incentivos puede tener el presidente en funciones para dar ese paso al lado cuando la amenaza de unas nuevas elecciones se cierne con más fuerza sobre quienes demandan su dimisión que sobre él mismo. Es curioso que todos hayamos acabado hablando de unas elecciones democráticas como una ‘amenaza’, ¿no?

Las páginas de El País acompañan la tesis editorial recogiendo las sugerencias del PSOE y Ciudadanos -toda la prensa habla hoy de estos dos partidos como un único bloque-. Ambos partidos consideran, en resumen, que la responsabilidad recae sobre Rajoy y que el primer paso para éste es que asuma su falta de liderazgo. Bien, con mucho más tino resume John Müller lo que el bautiza como el ‘borboneo’, y es que el periodista sugiere, sin dejar de denunciar el mercadeo real, la posibilidad de que el Rey descarte a Rajoy por la insistencia de Sánchez y Rivera en considerarlo “no adecuado”. Supongo que el presidente en funciones tampoco considera adecuados a los líderes de los demás partidos y por eso presentan candidaturas separadas, que de eso va la democracia, pero los políticos se empeñan en tratar al ciudadano como a un menor de edad.

Paradójicamente, el portazo del monarca al Rajoy también satisfaría a los populares, que cierran filas en torno a la tesis que a la investidura se va con los apoyos recabados o no se va, lo que convierte a la sede parlamentaria en una pasarela a la que se acude preparado para la foto. Me remito a lo que escribe hoy al respecto Arcadi Espada.

También en El Mundo leo algo que me llama la atención como material de primera: “Ciudadanos facilitará a Carmena hacer referéndums sobre la Iglesia y los toros”. Las dos formaciones con representación en el gobierno municipal de la capital han llegado a un acuerdo para rebajar a la mitad el número de firmas necesarias para llevar a cabo consultas vinculantes circunscritas estrictamente a las competencias locales. Ciudadanos precisamente quiere evitar una propuesta que permita al Ayuntamiento asumir la competencia para cobrar el IBI a los edificios de la Iglesia, pero titular por los toros y el Papa siempre engancha más.

Todo esto viene a cuento de la sintonía que los partidos de la llamada nueva política muestran a propósito de la participación ciudadana, otro sintagma etéreo que se procura que nadie pueda oponerse a él. Estos días el Ayuntamiento de Barcelona está ofreciendo los detalles de La Mercè, la fiesta mayor de la ciudad. Hablan también de una fiesta mayor “participativa”, lo que me lleva a suponer que la diversión ha pasado ya a ser una cosa de las élites.

Una certeza fundada

Artículo publicado en The Objective

Con toda probabilidad los españoles convertiremos en menos de una semana a Unidos Podemos (UP), ese paraguas pretendidamente socialdemócrata bajo el que conviven marxistas, comunistas y gentes de toda ralea, en la segunda fuerza política del país. El sistema democrático de que gozamos es incompatible con el uso de la forma impersonal para estos casos: se conoce que serán los ciudadanos quienes libremente acudirán a las urnas para “ejercer sus facultades morales y perseguir las determinadas concepciones que hayan llegado a formarse del bien”, por expresarlo con la fórmula del filósofo político John Rawls.

El valor político que nuestro sistema otorga al ciudadano le convierte en corresponsable junto al resto de sus iguales de la composición del parlamento nacional. La claridad con la que los líderes de UP exponen sus planes para España refuerza nuestra obligación como titulares de la soberanía de ser consecuentes. “Podemos funciona porque es sexy”, sentenciaba complacido Pablo Iglesias al tiempo que su ¿cuate? Íñigo Errejón empezaba a mostrar sus armas seductoras publicando abiertamente tribunas en las que apostaba por “un discurso patriótico de nuevo tipo, refundacionalista” e incluso confesaba la “hipótesis nacional-popular” original en Podemos. Mención aparte merecen atractivos de la formación como la voluntad declarada del control público de los medios de comunicación, las fuerzas de seguridad o la Justicia. Todo eso está ya sobre la mesa -¡y en el Congreso!-.

Pero una campaña electoral en solsticio de verano ha alterado tanto la sangre de nuestros particulares conquistadores que este fin de semana Errejón pedía al sector cultural que “acompañe los tiempos del cambio”. Que hay mucha hembra y no vamos a hacer nosotros todo el trabajo sucio. Desatado, en el mismo acto, habló de “fundar nuevas verdades y nuevos símbolos” para la construcción de la patria que tienen en el horno. Otra inequívoca declaración de intenciones recibida con aplausos, sonrisas, y puede que alguna lágrima.

Esas nuevas verdades, lejos de pretender mejorar lo que en nuestra democracia tiene margen y urgencia de mejora, suponen el destierro de lo que UP considera certezas caducadas, a saber, el pacto constitucional y el marco de convivencia alcanzados de consuno entre todos los españoles. Necesitan renovar los símbolos porque los ahora vigentes y reconocidos les impiden desarrollar su proyecto político. Que esas reglas de juego comunes que tanto torpedean las intenciones del populismo sigan siendo válidas depende de la disposición de los ciudadanos a permitir que las manejen quienes han anunciado reiteradamente que quieren volarlas.

Tentación en la encrucijada

Artículo publicado en The Objective
Cualquiera que haya sufrido el siempre doloroso trastazo de la desilusión ante algún proyecto personal venido a menos comprende con facilidad que la resignación llega cuando las cosas se tuercen. Lo que uno creía indisculpable en la persona amada lo perdona y lo olvida y lo soslaya en virtud de alargar ese estoico sendero recorrido en común. Aplazamos las copas con los amigos que antes habían sido cómplices y discretos compañeros del pecado feliz y ahora sólo traen tedio y rencor y echan a perder unos ratos que antes llenaban de júbilo. La lenta construcción del nicho como la negación de una defunción.

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Puede que la consumación de los días mejores del PSOE haya llevado a los socialistas a claudicar de su propio proyecto político. Pocas hipótesis alternativas cabe barajar ante la deriva salvavidas que el partido parece haber adoptado. El pasado fin de semana Miquel Iceta acudió de la mano de los nacionalistas catalanes y la facción territorial de Podemos a una manifestación contra el Tribunal Constitucional. Esa alineación, lejos de suponer una incomodidad a un PSOE mermado por sus imposibles equilibrios en la cuestión territorial y que ha tenido voz y voto en la configuración del Alto Tribunal, contó con el más inmediato aval de su líder Pedro Sánchez.

 En lugar de sacar partido al hecho de que por primera vez los nacionalistas catalanes tengan escasa importancia en la formación de gobierno, el PSOE ha decidido sorprender a su incansable electorado con un giro que quiere hacer propias algunas aspiraciones independentistas de calado. La última de Sánchez, el reconocimiento de la singularidad catalana, ha necesitado del socorro de la prensa amiga para justificar que la igualdad implica dar igual trato a quienes son iguales [] Pero también dar trato diferenciado a quienes son diferentes. La territorialización de los derechos de la ciudadanía no hace sino allanar el camino a la soberanía con…

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Debate de chicas en Antena3

Nuevo triunfo en el haber de la igualdad. La cadena televisiva Antena3 emitirá el próximo jueves 9 de junio un debate de candidatas, mujeres, representantes de los partidos políticos (PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos) que aspiran a la Presidencia del Gobierno tras las elecciones del 26-J.

‘Las mujeres primero’, reza el spot con que la cadena ha decidido hacerse eco de la iniciativa que algunos medios han calificado de ‘histórica’. Para el lunes 13 de de junio está previsto el debate que enfrentará a los cuatro presidenciables de los mismos partidos: Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera. Como todos los aspirantes son hombres, la cadena ha tenido a bien invitar a cuatro mujeres en lo que parece será una suerte de premio de consolación al sexo femenino.

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La decisión de Antena3 no es sólo imprudente por la aberración que supone el hecho de tomar en consideración a un profesional (del ámbito de la representación pública, en este caso) única y exclusivamente por algo tan arbitrario como el sexo de éste. Con ello, la cadena introduce, además, una modalidad de tertulia política que segrega a hombres y mujeres, pues la organización de un debate de candidatas relegará a las participantes a meras teloneras de lo que será el acontecimiento importante. Su minuto de gloria. Una curiosa forma de demostrar que hombres y mujeres pueden medirse entre sí la de montarles a ellas un show aparte. Y seguramente a medida: pues no faltarán las intervenciones de los tejedores del evento felicitándose por la inédita hazaña de haber reunido a cuatro representantes femeninas, soslayando por completo cualquier mérito profesional de las candidatas.

Desconozco los motivos, de haberlos, que puede argüir la cadena para justificar semejante idea. Sin embargo, imagino que el de ‘dar visibilidad’ (ahí está todo, el ciudadano es ciego) a las mujeres en la esfera pública será uno de ellos. Y es precisamente esa lógica subyacente lo más perverso de la decisión de Antena3: asumir que la presencia o a la ausencia de un determinado sexo propicia o acaba con la igualdad. Y que el espectador tragará con el mantra, más mujeres, más iguales.

Más allá de la humillación a las cuatro mujeres que participen en el ‘debate de chicas’ está el desprecio al ciudadano y a la democracia representativa. PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos son cuatro partidos comprometidos con la igualdad entre hombres y mujeres que recoge la Constitución española. Personalmente no tengo dudas de ello e importa poco si me lo repite un representante masculino o femenino. Sólo un razonamiento pueril exigiría a los partidos favorables al matrimonio entre personas del mismo sexo la inclusión de portavoces homosexuales en sus filas. El que la cadena parece suponer al espectador.

Un debate entre cuatro hombres aspirantes a presidir el Gobierno no es un desfile de machos alfa que haya que compensar con una sesión en ‘prime-time’ de exhibición femenina. Por eso la iniciativa desvirtúa la labor de los representantes públicos. De todos. Los candidatos de distintos partidos discuten entre ellos ante la ciudadanía en calidad de portadores de un proyecto político para su país y no como hombres, mujeres, blancos, negros o cojos. Ni las mujeres necesitan un escenario aparte ni los hombres son incapaces de hablar de conciliación laboral o violencia de género. Por eso el debate que plantea Antena3 no es un insulto sino sobre todo algo innecesario para cualquiera que comprenda qué significa la representación pública.

Sesgo de confirmación y esfera pública

Artículo publicado en ‘The Objective‘.
Cuando Isaiah Berlin adaptaba convencionalmente el concepto de libertad negativa, a saber, la ausencia de interferencia de terceros en el libre ejercicio de la toma de decisiones, poco debía él sospechar cómo se abren paso en nuestros días todo tipo de aparatos con que obstaculizamos ese camino. Una pulsera que proporciona pequeñas descargas eléctricas cuando el usuario gasta más de lo que debiere es el último de estos inventos. En el mismo cajón de sastre cabe colocar las aplicaciones móviles que registran las calorías que consumimos en cada comida o los relojes que indican si uno ha caminado lo suficiente durante la jornada. Quién no tiene un amigo que ha aparecido enérgico de la noche a la mañana cantando las virtudes del nuevo dispositivo salvavidas de turno.

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No obstante, es sencillo advertir del fracaso estrepitoso a que mayoritariamente conducen estos chismes bajo la promesa de hombre nuevo sin esfuerzo alguno a cambio. Al cabo, bloquear esa suerte de interferencia -una alarma, una pequeña descarga eléctrica- no es más difícil que el caso omiso que hace uno de los consejos de un amigo o de las campañas anti-tabaco. Y es que no se cambia ni mejora con fórmulas mágicas peripuestas sino a través del tedioso ejercicio del diálogo con uno mismo. A propósito de las grandes promesas de cambio en la esfera personal escribía Juan Benet en su Epístola moral a Laura, en la que argumentaba con sorna contra el divorcio de su amiga arguyendo que en el nuevo matrimonio…

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El cuento más viejo

Artículo publicado en ‘The Objective‘.
Hace una semana el Leicester City Football Club se hacía con la copa de la Premier League al alzarse ventajosamente respecto al resto de equipos en la tabla de la competición inglesa. La conquista del título por parte del club deportivo acarreó que reparase por primera vez en la existencia de éste. No hubo periódico que no se hiciese eco de la hazaña, convertida en la comidilla de la noche. Titulares melifluos inundaban las páginas de la prensa generalista y la deportiva, que pese al empeño de la primera en correr parejas mantienen aún alguna diferencia formal: “el Leicester consuma su gran milagro”, “el fútbol es hoy más bonito que ayer”. Las constantes alusiones a la humildad y a la sencillez del equipo, prácticamente generalizadas, parecían justificar que se hablase de la victoria como una proeza.

El episodio, relatado como un David contra Goliath, se convertía en una oportunidad de oro para toda conciencia culpable, necesitada de tomar partido ante el triunfo del ‘débil’. Es asombroso comprobar cómo algunas sinopsis no caducan jamás. Prueba de ello la daba Íñigo Errejón, dirigente…

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Titulares expiatorios

Artículo publicado en ‘The Objective‘.
A veces es el miedo a pecar de egocéntricos. Otras, la enorme dificultad de tomar la distancia requerida con la circunstancia particular. El caso es que una sociedad no tiene forma de constatar si, como reza la muy manida maldición oriental, es víctima o no de los tiempos interesantes. Para mitigar las dudas, no parece un mal proceder el de asomarse a la prensa: no tanto a su dimensión relatora de la realidad como a su acusada habilidad camaleónica. Y es que la actualidad de los asuntos públicos es cada vez más patrimonio del periodismo de sucesos.

 

Hace dos semanas una colaboradora de la televisión pública catalana -que ahora no cuenta los hechos sino que los provoca- prendió fuego en directo a una Constitución Española en el tramo final…

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El (des)abrazo al PSOE de Ciudadanos

Artículo publicado en ‘The Objective‘.
«Ojalá hubiese más socialistas como Miquel Iceta». Con ese bombón envenenado trató Pablo Iglesias de ahondar en las flaquezas de los de Pedro Sánchez el pasado viernes. Para toda formación que pretende ocupar el espacio tradicionalmente amplio del PSOE es ineludible el hecho de rehacer forzosamente y a su antojo los principios fundacionales del partido para sentenciar a partir de ahí quién es o no un digno líder socialista, algo que no se le escapa al jefe de Podemos. Basta echar un vistazo a lo sucedido en Cataluña, donde el nacionalismo lleva años elogiando a los socialistas favorables a un referéndum por la separación, jaleando cada baja en la militancia del partido como un gol del Barcelona. Los vítores a los díscolos, Iglesias lo sabe, son siempre un buen recurso para debilitar al adversario.

Sucede que un díscolo es exactamente lo que Iceta representa en el PSOE hoy. El primer secretario de los socialistas catalanes, una vez conocidos los resultados del 20-D, admitió sin pestañear que el pacto con Podemos era su opción preferente para…

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Pablo Iglesias

 

Intérpretes de sueños

No atino a recordar el nombre de la asignatura a la que asistía aquel día, algo por otra parte nada extraño cuando uno estudia una carrera como periodismo, en la que el grueso del esfuerzo para elaborar el plan de estudios se concentra en la capacidad imaginativa para la nominación de las materias. En realidad, poco importa si la asignatura se llamaba ‘Implementación de aptitudes y actitudes’ o ‘Gestión Integral de la Comunicación’, pues en la mayoría de los casos sólo constituyen fórmulas bajo las que se acaban impartiendo mítines comunistas, católicos o nacionalistas, cuando no todo a la vez.

Aquel día, decía, durante la sesión una chica abominó de la prostitución con el argumento al uso de la humillación que supone la práctica para la mujer, tesis que contó con la aquiescencia de la mayoría de los alumnos, y por supuesto, con el beneplácito del profesor, quien zanjó el…

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Seguiré quemando tus cartas

Basta con portar un puñado más o menos importante de años a la espalda para desarrollar una sincera empatía con quien decide carbonizar -para después construir de nuevo- la que ha sido su vivienda. Al cabo, el hogar es algo parecido a una patria en su forma más íntima y cambiarlo por uno nuevo requiere para el morador una suerte de épica que acompañe el trascendente momento de echarlo abajo. Y es que el rito del fuego como elemento purgatorio de todo cuanto nos aflige y acongoja tiene mucho calado en las costumbres humanas. Los jóvenes estudiantes aguardan hasta la estival verbena de San Juan para prender fuego a sus libros de texto, propiciando así un acto ceremonioso para dar portazo a la pesadumbre del curso escolar. ¿Quién, sosteniendo en soledad una carta de un amor malogrado, no ha tenido la tentación de hacerla arder en llamas para dotar al adiós definitivo de mayor contundencia? Así, no se habla de historias pasadas sino de historias reducidas a cenizas para referirse a los más tristes episodios que salpican a uno en su vida personal.

Tampoco se tarda demasiado en topar con la ineficacia de este tipo de rituales que pretendemos sanatorios, sirva el del fuego sólo a modo de ejemplo. Como todos los mitos, desprenderse de aquello…

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